Cuando se realiza cualquier tipo de evento en el que se tiene que hablar de cara al público, los gestos y el lenguaje no verbal que se utiliza es igual de importante o, incluso, más, que lo que se dice. Diversas investigaciones han demostrado que la gente recibe mucha más información de un interlocutor o un orador a través de este tipo de comunicación que por cualquier otro medio.

A este respecto, podemos mencionar por ejemplo las conocidas investigaciones del profesor Albert Mehrabian, que demostró que sólo el 7% del impacto que tiene un mensaje en un oyente corresponde al lenguaje verbal, mientras que el resto el 38% y el 55% de dicho impacto se vinculan a señales no verbales, en concreto al ámbito vocal y al gestual y sensorial, respectivamente.

Según este autor, además, en una conversación cara a cara el lenguaje verbal supone un 35%, mientras que el no verbal tiene un peso del 65% en el mensaje que se transmite. Esto significa que la inmensa mayoría del éxito que puedes tener a la hora de hablar en una reunión, dar una conferencia o presentar un producto o servicio depende de tu capacidad para dominar el lenguaje no verbal.

Por lo tanto, como desde nuestra agencia de organización de eventos en Madrid, Mac Management queremos ayudarte lo máximo posible a conseguir que tu evento sea todo un éxito, te queremos presentar algunos de los aspectos más destacados del lenguaje no verbal que tienes que vigilar si quieres tener el máximo impacto posible en tus oyentes.

¿Tu evento está dirigido al ámbito internacional? ¿Sí? ¡Pues presta atención a los gestos informales! Tendemos a pensar que una misma cosa tiene el mismo significado en todos los países cuando, en realidad, no es así.

Al igual que una misma palabra en castellano puede tener diferentes significados según la oiga un español, un mejicano o un argentino, un gesto informal también puede transmitir cosas diferentes según lo perciba un inglés, un alemán o un francés.

Por lo tanto, es muy importante que vigiles este tipo de gestos si te vas a dirigir a una audiencia internacional, sobre todo cuando algunos de ellos no sólo pueden transmitir un mensaje muy diferente del que tú querías dar, sino ser considerados directamente como ofensivos.

Por ejemplo, el gesto de poner el pulgar hacia arriba o hacia abajo, que para muchos indica acuerdo o desacuerdo sobre algo, en algunos países como Grecia es un gesto que se utiliza para insultar o el famoso símbolo de la “V” se puede interpretar como un gesto obsceno si se realiza con la mano hacia dentro.

Por lo tanto, ten mucho cuidado con los gestos que utilizas y, si te diriges a una audiencia internacional, infórmate de antemano si diversos gestos que piensas utilizar significan lo mismo para tu audiencia que para ti.

El contacto visual es fundamental. En el ámbito de los negocios, transmitir confianza en uno mismo es vital, pues, si los demás intuyen que tú no tienes en fe en ti mismo o en lo que estás diciendo, tus oyentes no tendrán ninguna razón para creer lo contrario.

Por lo tanto, es muy importante proyectar una imagen de confianza para que tus oyentes te den la importancia que mereces y sepan que el mensaje que vas a transmitir merece la pena. Ésto se puede conseguir de varias maneras, como manteniendo siempre una postura erguida, vistiendo de manera profesional o utilizando un tono de voz fuerte y serio.

Sin embargo, en un evento en el que una persona tiene que hablar delante de mucha gente, como en una conferencia o en una presentación, una de las cosas más importantes que se pueden hacer para proyectar confianza es vigilar el contacto visual.

En estas ocasiones, es muy habitual que el ponente o presentador pase mucho tiempo mirando sus notas o la pantalla del ordenador donde está proyectando algo, sobre todo si es una persona que no está demasiado acostumbrada a hablar en público.

Cuando haces ésto, no miras a tu público y tus oyentes tienen la impresión de que no confías lo suficiente en ti mismo como para transmitir tu mensaje sin ayuda, lo que disminuirá su confianza tanto en ti como en tu mensaje.

Por lo tanto, intenta establecer constantemente un contacto visual con el público al que te diriges, sin romperlo más que en momentos muy puntuales y, si es posible, fija tu mirada en diversas personas a lo largo de toda tu intervención.

Esto te ayudará mucho a conectar con tu público, a demostrar tu profesionalidad y a dejar claro a tus oyentes que merece la pena confiar tanto en ti como en el mensaje que quieres transmitir.

Cuando converses con distintas personas, respeta su espacio personal. La gente es muy celosa de su espacio personal y tienen muy buenas razones para ello. Es muy habitual que las personas se sientan presionadas, incómodas o incluso atacadas cuando se viola su espacio personal y esto, por supuesto, no supone una buena noticia para ti ni para tus objetivos empresariales.

Por lo tanto, intenta respetar lo máximo posible el espacio personal de tu interlocutor. Sin embargo, como esa frontera es muy difusa y varía según las personas, permanece pendiente ante los gestos que pueda realizar tu interlocutor y, si ves que en algún momento se siente incómodo, aléjate.

Si ves, por ejemplo, que la otra persona empieza a bambolearse encima de sus pies, intenta interponer un objeto entre los dos o empieza a mirar a su alrededor buscando una posible salida educada para tu presencia, da un paso atrás y no les agobies.

Ésto hablará bien de ti, les transmitirás una imagen seria y profesional y recobrarás su atención. Este aspecto tan sencillo puede suponer la diferencia entre aprovechar una oferta profesional y recibir un rechazo porque la otra persona se siente agobiada o presionada.

Vigila tus brazos. Los gestos que haces con tus brazos transmiten diferentes mensajes a tus oyentes y no todos son positivos.

Por ejemplo, mantenerlos constantemente cruzados transmiten la idea de que estás constantemente a la defensiva, mientras que si los mantienes pegados a tu cuerpo de forma antinatural proyectas la imagen de estar estresado y de no confiar en tus posibilidades.

Por lo tanto, mantén tus miembros relajados y en consonancia con tu discurso, utilizando su movimiento para enfatizar el mensaje que estás dando en cada momento. ¡No te descuides en este punto! Los brazos llaman mucho la atención de un interlocutor y si no vigilas sus movimientos pueden llegar a transmitir un mensaje muy diferente del que tú quieres dar.

Así pues, el lenguaje no verbal es una parte fundamental en cualquier reunión o evento de negocios que quieras realizar, por lo que debes darle la importancia que merece. ¡Permanece pendiente de él y alcanzarás el éxito en tu evento que tanto deseas!