En un mundo dominado por Internet, parece que cualquier tipo de fallo, error o problema de imagen puede hacerse viral en cuestión de minutos. Cuando eso ocurre, los responsables de la imagen de esa persona, empresa o evento quieren que se lo trague la tierra, pues parece que es una mala publicidad irreversible. Internet lo recuerda todo y lo difunde sin piedad, por lo que parece que un desastre de imagen es imposible de arreglar. Sin embargo, esto no es así. Nadie es perfecto y un desastre de imagen le puede sobrevenir a cualquiera por muy cuidadoso y profesional que sea.

Por ello, en Mac Management, agencia de comunicación y organización de eventos queremos darte algunos consejos que te ayudarán a arreglar un desastre de imagen lo más fácil y rápidamente posible.

¡No pierdas la calma! Lo que ha ocurrido puede parecer un desastre de proporciones épicas, especialmente si gana impulso a través de Internet.

Sin embargo, debes recordar que actuar de forma precipitada solo empeorará las cosas y ponerte a eliminar imágenes o comentarios negativos llamará aún más la atención del público.

Por lo tanto, trata de mantener la calma. Recuerda que estamos en un mundo en el que las noticias y la información viajan muy deprisa y lo que es noticia hoy mañana estará olvidado.

Por lo tanto, no eches más leña al fuego con una actuación precipitada. No “alimentes a los trolls” ni trates de contener el fuego sin tener antes una estrategia bien pensada para que el asunto se olvide lo antes posible.

La sinceridad es el mejor camino. Es muy humano recurrir a la mentira cuando se trata de contener algún problema de imagen, pero todo se acaba sabiendo, sobre todo en los tiempos que corren.

El descubrimiento de la mentira que hayas utilizado volverá a poner de actualidad el problema que trataste de ocultar en un primer lugar y tus posibles clientes, consumidores y socios ya no tendrán ningún atisbo de piedad con tu empresa o evento, puesto que se sentirán engañados.

Por lo tanto, si haces esto, corres el riesgo de que el golpe sea doble. Así, siempre tendrás más posibilidades de ganar la simpatía y la piedad de tu posible audiencia si reconoces tu equivocación y pides disculpas, que si intentas tapar todo con una mentira, por pequeña que sea, y luego te veas descubierto.

Te aseguramos que tienes mucho que perder si escoges la segunda opción.

Si te tienes que enfrentar a una información falsa, aporta pruebas que demuestran que no es veraz. Muchas empresas, eventos e, incluso, personas, tienen la necesidad de enfrentarse a bulos falsos que se hacen muy populares en Internet.

Este tipo de bulos también pueden llegar a suponer un verdadero desastre de imagen, aunque las personas u organizaciones que lo sufren no tengan culpa ninguna.

Ante tal ataque, algunos responsables de comunicación se dedican a atacar a los responsables de los bulos, pero esto no es una buena táctica, pues da la impresión de que el atacado simplemente está enfadado y quiere contraatacar.

En vez de ello, resalta los fallos que tiene el bulo, explica por qué tales afirmaciones no tienen sentido y publica datos que demuestran que tales acusaciones no tienen ningún fundamento. No te muestres agresivo.

Céntrate en demostrar, más allá de toda duda razonable, que las afirmaciones hechas no son ciertas. De esta forma, tendrás mucha mayor efectividad a la hora de limpiar el nombre de tu empresa o evento y tu público se mostrará más proclive a creerte a ti que si te muestras agresivo y faltón. ¡Recuérdalo!

Usa la censura y la eliminación de comentarios con mesura. Está bien eliminar comentarios llenos de palabrotas e incluso, que resulten directamente amenazantes.

Sin embargo, si te pones a eliminar comentarios críticos aumentarás aún más tus problemas de imagen, pues tus posibles clientes o seguidores interpretarán este hecho como un intento por tu parte de manipular su opinión y de ocultar cualquier tipo de crítica que surja entre tu audiencia.

Muy pronto recibirás acusaciones de que la libertad de expresión es ajena a tu política empresarial y la confianza de tus seguidores en ti disminuirá mucho.

Por lo tanto, utiliza la censura con cierta mesura. Ante una crítica, siempre es mejor contestar al comentario de forma positiva, pidiendo al crítico que te dé más información para que puedas mejorar, que eliminarle y arriesgarte a sufrir más daños en términos de fama.

Por lo tanto, deja que “el justo medio” guíe tus decisiones en este sentido.

La coordinación y la planificación es vital. La situación empeorará si distintos miembros de la empresa emiten mensajes contradictorios. La coordinación y la planificación son aspectos vitales cuando se lidia con una crisis de imagen.

Si es posible, lo mejor es que los especialistas en comunicación de la empresa o el evento centralicen la situación, evitando que el resto de los miembros relacionados con el hecho digan nada que pueda aumentar el problema.

Sin embargo, si no se puede evitar que personas no relacionadas con los expertos en comunicación expresen su opinión, entonces diseña unas pautas generales de respuesta a las que todos se deben ceñir.

De este modo, los responsables de comunicación podrán asegurarse de que no se emiten mensajes contradictorios dentro de su propio equipo y podrán manejar mejor la situación.

En todo caso, recuerda que incluso el peor desastre de imagen será olvidado con el tiempo y se puede superar. Así que no pierdas los nervios, con una buena táctica y trabajo, todo se puede superar. ¡Te lo garantizamos!