En el mundo empresarial es muy habitual que se regalen pequeños objetos a clientes, socios o compañeros de profesión con el objetivo de hacer promoción y no caer en el olvido. Esta práctica también se está extendiendo en el mundo de los eventos de tipo empresariales, en muchos de los cuales se reparten a los asistentes algunos detalles o bolsas de regalo conmemorativas del día con los mismos objetivos.