Cuando realizas un evento, debes tener en cuenta que no sólo estás tratando de satisfacer a sus asistentes, sino que también tienes la obligación de mantenerlos seguros y a salvo. Siempre que se reúnen grandes cantidades de gente y se realizan cierto tipo de actividades, existe el riesgo, por pequeño que sea, de que ocurra algún accidente o problema imprevisto, por lo que debes cubrirte las espaldas en este sentido.